Continuamos explorando las
posibilidades de la mesa de luz y esta vez hemos experimentado con los colores
y cómo cambian en función de los colores de la luz que incide sobre ellos. Para
ello hemos diluido pintura de dedos de diferentes colores en vasitos de
plástico, con cuentagotas debían absorber un poco de pintura y dejar caer gota
a gota sobre una servilleta de papel de cocina, al mismo tiempo iban cambiado
el color de la luz de la mesa y se asombraban al ver como el azul con luz
amarilla se veía verde. Ha sido una actividad que han hecho con muchísima
paciencia y muy relajados, desarrollando al máximo su capacidad creativa.
El cuentagotas es un recurso
genial para trabajar la motricidad fina al tener que hacer prensión con la
pinza.

















